textos - Francisco Barrera Villarrica
Si esa foto no te sale ardiendo de dentro, a pesar de todo, no lo hagas. A menos que salga, sin máscaras, de tu corazón y de tu mente y de tus ojos y de tus entrañas, no lo hagas. Si es por dinero o fama, no lo hagas. O si es porque quieres llevarte a alguien a la cama, no lo hagas. Si te cansa sólo pensar en hacerlo, no lo hagas. Si estás intentando hacer fotos como alguien más, olvídalo, no lo hagas. No seas como tantos otros, como tantos millones de personas que se llaman a sí mismos fotógrafos simplemente porque son dueños de una cámara. No seas soso, ni aburrido ni pretencioso. No te consumas en tu amor propio. El mundo bosteza hasta dormirse con esa gente. No te sumes a ellos. No lo hagas. A no ser que la foto salga de tu alma como un cohete, a no ser que quedarte quieto pudiera llevarte a la locura, al suicidio o al asesinato, no lo hagas. A no ser que esa foto sea el sol dentro de ti y esté quemando tus tripas, no lo hagas. Cuando sea verdaderamente el momento, sucederá por sí solo y seguirá ocurriendo hasta que mueras o hasta que muera en ti. No hay otro camino. Y nunca lo hubo.

Charles Bukowski*, adaptado y editado por Óscar Colorado.