2020 un año para no olvidar - Francisco Barrera Villarrica Confinamiento, incertidumbre, miedo, frustración, encierro, rabia, pena, aburrimiento, decepción.
En el fin de las horas que aprietan el corazón y secan el cuerpo, son tiempos de engrosar la piel cual armadura de metal. Se siente el peso de los días, del aire enrarecido a confinamiento, de un cielo mezquino y lluvioso, la fe se cae a pedazos en un eterno reloj de arena. 2020 un año no cualquiera, una año para no olvidar nunca, un año donde los cientos se transformaron en miles y en millones, los caídos y abrazados por la muerte hablan de una mundo entero empapado en miradas perdidas en mentes que divagan en preocupaciones y tristeza. La cifran vuelan, son comparadas y procesadas, los verdugos de lamentos dan las malas nuevas cada día, personas en números, números en tumbas, familias amputadas, de sus ancianos de sus cercanos. Hay por doquier ríos de amargura y montañas de desesperación, rabia y pesimismo. La peste ha llegado para quedarse un tiempo largo, en cualquier momento seré un número en cualquier momento lo serás tú.